“Que no se olvide que el paciente tiene mucho que
decir y aportar para una buena marcha del sistema sanitario” (María López
Trenco Directora de ASAPME).
Introducción: A pesar de la precariedad en la
aprobación parlamentaria por solo “un voto” del plan de privatización
encubierta con el nombre de concesión en la ejecución y administración
posterior de los Hospitales Públicos concesionados de la Red Sur, en que se
cuenta el de la Ciudad de Chillan, esta situación lleva a un mayor análisis en
base a las experiencias ya existentes en La Florida y Maipú, donde muy por el
contrario a lo que oficialmente se manifiesta, la realidad reflejada en la
votación parlamentaria pone de manifiesto que no existe unanimidad en el tema y
ni tan siquiera una mayoría amplia en torno a la proposición de tal modelo de
gestión, más aun en un sistema político institucional como el nuestro, exigente
y respetuoso de quorum calificados y mayorías parlamentarias para aprobar
leyes, hace meritorio una consideración del próximo parlamento sobre el tema y
no arbitrariamente y por tan precaria aprobación continuar con la agenda ya
trazada, la que muy por el contrario a su planificación ya está retrasada en su
organigrama original , en cuanto a los hitos impuestos en su carta Gant, que
fijaba la fecha de llamado a licitación para en segundo trimestre de 2013,
iniciando sus obras el 3º del 2014,
finalizando en el 1º de 2017, quedando evidenciado que no es tan eficiente al
menos en los plazos impuestos para las obras, como se mantiene en la
comparación de eficiencia entre ejecución pública y privada como se nos quiere
hacer creer, menos aún en un discurso oficial donde se oculta información a la
comunidad afirmando que los proyectos hasta ahora ejecutados significan una
inyección de US$ 50 millones por el año 2013 y no 53 como sostiene la Fundación
Creando Salud y menos aun aclarando que este subsidio está incorporado al
presupuesto y aprobado por una continuidad de 8 años, lo que duplica el valor
inicial del proyecto.
Algo de razón tiene si el Ministro Mañalich, cuando
con expresión mañosa dice que “a nadie se le cobrara un peso por atención”,
pero no aclara que la plata saldrá del Estado de Chile y por ende de todos los
chilenos independiente de los gastos de bolsillos adicionales que cada paciente
deba asumir ante tan eficiente modelo de gestión.
DESARROLLO DE LA SEGUNDA PARTE.
Dentro de los objetivos del modelo de gestión su
documentación oficial trae consigo un capítulo especial con el objetivo y desafío a “Asegurar la
continuidad del ciclo laboral del personal
de las unidades a concesionar”. Para ello considera:
1)-Catastro del Personal (SIRH.Of. Personal
Hospitales).
2)-Caracterización del universo a intervenir.
3)-Diagnóstico de potencial de personal a
concesionar.
4)-Entrevista individual con personal a
concesionar.
5)-Análisis de alternativas a adoptar, selección y
difusión de estas.
6)-Elaboración de Plan de Intervención según
alternativas a implementar.
Estos considerandos, muestran claramente que en
este modelo de gestión viene aparejado un modelo de relación laboral nuevo y
acorde a la potestad concesionada y que solapadamente otorga la posibilidad de
terminar con la estructuras de organizaciones laborales existentes y que
funcionan al alero de la salud pública, al igual que la situación aparejada con
el modelo de educación que ha significado reducir al mínimo la injerencia de
sus gremios y agremiados en el modelo de gestión impuesto y menos aún a los
usuarios de este, ocasionando retiros de personal de planta que no son
repuestos con nuevas contrataciones, siendo sus vacantes cubiertas a contrata u
honorarios. Razón más que suficientes para que los Gremios de la Salud estén
alertas más que por la continuidad laboral o su fuente de trabajo, por el nivel
de la calidad del servicio que producirá una rotación de funcionarios al amparo
de las leyes laborales actuales, las que a pesar de la fortaleza gremial han
convertido al Estado en un empleador insensible y gestor asistente de las malas
prácticas laborales y precariedad contractual , con gestión de contratos a
honorarios, contrata y tercerización de servicios en deterioro de las plantas
de personal profesional y calificado.
En un segundo acápite de las etapas de la gestión
de cambio está considerado oficialmente en el modelo lo siguiente:
1)-Reconversión y reubicación del personal
(Acompañamiento individual).
2)-Desarrollar Programas de Perfeccionamiento y
Especialización (Centros Formadores en Convenio).
3)-Desarrollo de programas de capacitación para
nuevas áreas de trabajo.
4)-Ejecución Programa de Desvinculación Asistida
(2012-2015).
5)-Ejecución Programa de Inducción de acuerdo a
caracterización del grupo humano por establecimiento (Básica y Específica).
6)-Medición de Satisfacción y Desempeño Laboral.
7)-Ejecución de acciones para fortalecer el clima
laboral.
8)-Plan comunicacional.
Todo este cumulo de acápites hacen que se genere
una total desconfianza en el modelo de gestión a implementar y que desnuda
desde la paginas oficiales del diseño de gestión, que habrá despidos, que da
claro en el ítem: 1) Reconversión y reubicación una forma de segregación y
cortar vínculos afectivos entre funcionarios o vías de enlaces a las
actividades gremiales, 4) Desvinculación Asistida, como en dictadura
cuando se notifican despidos en fábricas y empresas a través del “llamado
cochero de la muerte” que era el notificador del despido, con reglas laborales
serán impuestas y propuestas unilateralmente 6) Medición de Satisfacción y
Desempeño, pero bajo ¿Qué parámetros?. lo que
vulnerara y atropellara a organizaciones como la FENATS que data desde
el año 1952, cuando a través de la ley 1383 se creara el Servicio Nacional de
Salud entidad que da vida y cobija en su interior a los trabajadores de los
establecimientos de salud pública, la que al avance del modelo de concesión
privatizadora desaparecerá del sistema de salud chileno si no existe una
voluntad y compromiso de quienes tienen en sus manos impedir esta situación ,
que en otros países no ha dado el fruto esperado y tan defendido por los
impulsores de convertir el derecho a la salud de todos en un mero bien de
consumo.
Por esta razones no resulta descabellado, pensar en
un fraccionamiento o la destrucción directamente de la organizaciones laborales
de las unidades hospitalarias, las relaciones contractuales y laborales y la
representación de los intereses de sus trabajadores, además de la perspectiva
de desfinanciamientos de los hospitales públicos, desplazados por la fórmulas
de los concesiones, que obliga a traspasar recursos por contratos los que serán
primeros en la lista y si sobra serán los públicos que acudan recibirán sus
migajas.
Cuando el Colegio Médico que en su mayoría no son
usuarios del sistema, pero si parte del negocio y se benefician con él, afirman
en la persona del Dr. Paris su presidente, que quienes nos oponemos a este
modelo lo hacemos desde un sesgo ideológico, es obvio que es así, porque ellos
impulsan desde su propio sesgo un modelo acorde al Estado Subsidiario que
impulsa el modelo neoliberal y que introduce un razonamiento meramente
mercantil en las políticas de salud pública y sociales, flexibilidad laboral y
contractual y problemas de relaciones laborales entre el Estado y lo Gremios de
la salud, siendo dicha filosofía representada en quienes defienden este modelo
de concesión, instituciones tales, como el Colegio que preside, el Instituto
Libertad y Desarrollo, exministros de Salud y OO.PP de la concertación, Centro
de Estudios Públicos (CEP), El actual Gobierno y Parlamentarios de ambos
conglomerados que tampoco son usuarios de la Salud Publica y menos acudirán a
estos centros a buscar atención.
Desde el punto de vista presupuestario ya está
demostrado que los hospitales de Maipú y La Florida han salido el doble de su
inversión licitada y como corolario desde la experiencia de los Ingleses a
quienes copiamos el modelo se sobrexplotan el uso de las camas en un concepto
que acá se ha denominado “cama caliente”, de manera de recibir más dinero por
ello por parte del estado fijando incentivos para ello, tales como si el
concesionario utiliza menos del 80% de las camas debe pagar un multa y si ocupa
sobre el 100% de la camas es el Estado quien debe pagar una multa. Razón más
que suficiente para la suspicacia de pensar que no conviene sanar los enfermos
sino más bien mantenerlos en esa condición para no perder el negocio, esa es
parte del famoso sesgo ideológico que tenemos quienes desde el punto de vista
usuario nos oponemos a este modelo de gestión. Donde no ha existido un debate
público con las organizaciones de la sociedad respecto del problema de salud y
de lo que quiere o aspira el usuario del sistema, donde se expliciten los
intereses de los trabajadores y de la población en relación al sistema de
salud.
Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
“Ciudadano librepensador sin compromisos
partidarios”.