“La sabiduría clama en la calle, da su voz en las plazas, clama en los principales lugares de reunión, en las puertas de la ciudad da sus razones.” Proverbios cap. I ver. 20/21.
Durante la colonia se consideró por parte de España, la instrucción como nociva a sus intereses y los libros eran conseguido de contrabando, los criollos con dinero podían estudiar, pero en Europa. En 1811 con la libertad de comercio, ingresan libros, se promueve la cultura y la literatura en círculos cerrados de la sociedad, en 1813 se creó la Biblioteca y el Instituto Nacional. Siendo Don Francisco Antonio Pinto quien en 1827, creó el primer liceo, con profesores ingleses, seguidores del sistema cartesiano creado en Inglaterra, logrando para 1830, funcionar 27 escuelas y alrededor de 2.000 alumnos.
En 1842, Manuel Bulnes, creo la Escuela Nacional de Preceptores a cargo del argentino Domingo Faustino Sarmiento, quien tenía una visión desvalorada de la Patagonia, cosa que no supimos aprovechar cuando fuera en 1860 presidente de su país. En 1843 nace la Universidad de Chile, en 1852 la enseñanza secundaria queda bajo el control del Instituto Nacional, también se forma el Consejo Universitario, todo bajo la iniciativa y manos del Estado.
En el gobierno de Manuel Montt se dictó la ley Orgánica de Educación, durante el gobierno de Aníbal Pinto en 1879 la ley de educación que tuviera vigencia hasta 1927, entre tanto en 1918 Don Juan Luis Sanfuentes promulga la primera ley de Educación Primaria Obligatoria, muy resistida y criticada por sectores conservadores de la época.
La constitución de 1925, promulgada por Don Arturo Alessandri, impulsa la acción del Estado, promoviendo la alfabetización y el incentivo a la educación a través de becas, almuerzos y desayunos, compartiendo la tarea educacional con instituciones religiosas u y privadas que ofrecían educación gratuita, pero con aportes estatales.
En 1968, fue el último gran impulso del Estado a la educación gratuita, con la creación de hoy privado instituto INACAP, siendo durante el gobierno de salvador Allende el último intento de una reforma promulgada por el estado a través de la ENU, un programa ideológicamente resistido por sus opositores y fracasado en su implementación.
En estos breves párrafos he querido mostrar los mayores impulso de la educación chilena, nacida y gestionada desde el estado chileno como un política pública, asumida en mayor o menor medida por los gobiernos de Chile, sin querer resaltar una obra sobre otra, sino que hacer ver que hasta las fechas precedentes, la educación fue asumida por el estado como una de sus obligaciones con la ciudadanía, en pro del progreso de sus habitantes.
INICIO DEL DETERIORO Y SU PRESENTE.
El inicio del deterioro del sistema educacional publico chileno, se comienza a gestar a partir del 11 de septiembre de 1973, durante el gobierno de la Dictadura Militar, con el simple hecho de que este iniciara en su proceso político militar, la abdicación del deber del Estado frente a la educación, traspasando a los municipios la estructura educacional pública, iniciándose en este proceso un abandono en la mantención de sus infraestructura material y su deterioro en la calidad académica , en una suerte de transformación de la educación pública municipalizada en un pariente lejano y pobre de la educación privada y de la particular subvencionada, dando cuenta de ello la observación de la infraestructura encontrada en relación a la que había cuando muchos chilenos salieron y regresaron después de casi veinte años y pudieron observar sus alicaídas aulas escolares donde antaño cursaron sus estudios.
El recambio institucional chileno, con su cambio ideológico y político impulsado desde el 11 de septiembre de 1973, consolidado con el cuerpo orgánico constitucional de 1980, quita todo sesgo de corte de responsabilidad social del Estado chileno con la garantía de la educación de sus habitantes, privilegiando las instituciones privadas, las privadas subvencionadas y el negocio lucrativo de la educación, desamparando paulatinamente la educación pública, disminuyendo recursos, disminuyendo sus plantas docentes, quitando garantías a quienes trabajan en el campo docente y deteriorando su nivel salarial y su estabilidad laboral, desmejorando también las mallas curriculares y contenidos destinados a los educandos, liberalizando la educación de modo tal que quienes pagan más por este servicio , reciben a su vez una mejor calidad de contenidos.
Retornando el país a causes seudodemocráticos, al ingresar el mundo civil y político a gobernar el país en un proceso llamado de transición, encabezado por Don Patricio Aylwin, se pensó que se buscaría un reencause institucional del país, puesto que este conglomerado político llamado Concertación por la Democracia, era crítico de la moralidad con que había surgido la nueva constitución y propiciaría su cambio, cosa que no se produce, ni se menciona en aras de la “justicia en la medida de lo posible” y la vigilancia de las FF.AA. en una impuesta “democracia protegida”. Y por el contrario durante este proceso político, se produce una adaptación de políticos al sistema educacional imperante y muchos de ellos se transforman en sostenedores educacionales e inversores del sistema particular subvencionado, descubriendo allí un nicho de negocio lucrativo al amparo de normativas que no convenía modificar, por el contrario las supieron aprovechar muy bien en su beneficio.
Al amparo de ello y en un silencio político cómplice, se continua durante veinte años, con la profundización del deterioro de la educación pública municipalizada, en una espiral sin retorno a sus inicios y negando toda responsabilidad del Estado chileno en garantizar una educación de calidad a sus ciudadanos sin recursos
Para acceder a la educación privada, cierta bonanza económica en los hogares chilenos, amparada en un modelo privado y subvencionado, competitivo, con mejores recursos y calidad, produce la deserción del sistema público de educandos hacia el sistema privado y semiprivado, agudizando su deterioro y sustentabilidad frente a una educación en la que no puede demostrar una mejora en su calidad ni competir, produciendo un fortalecimiento del sistema privado y generando a este una rentabilidad lucrativa en exceso y moralmente cuestionable.
El recambio ideológico político que trae el modelo económico neoliberal, hace que irrumpa una nueva ideología y fuerza política en los sectores conservadores de la política chilena, que copa en mundo político, ingresando a un nuevo gobierno una coalición formada en una alianza político empresarial, encabezada por Don Sebastián Piñera, un político dedicado durante la implementación del modelo a la vida privada y empresarial, constituyéndose en uno de los hombres más ricos de Chile y dueño de una cartera de variadas inversiones, llevando a conformar un gobierno de corte más empresarial que político, profundizando los privilegios al mundo privado en la determinación y regulación de las políticas públicas, apareciendo el concepto de “educación como bien de consumo” por sobre el de la “educación como derecho ciudadano”.
CONCLUSIÓN FINAL:
Ante esta realidad y los efectos de segregación producido por este modelo educativo, que ha transformado la educación pública municipal en un elemento exclusógeno social, al cual los sectores más desprotegidos y vulnerables acceden solo por no tener acceso a otro, es que debe plantearse como política de Estado un redefinición del sistema educativo en Chile.
Nuevamente es un desafío que no puede estar ausente de los programas de postulantes al gobierno de recambio, y una clara definición a la luz del actual modelo educativo y su futuro, optaran en su ejecución de políticas públicas en sus gobiernos , por la de brindar una educación como ¿derecho ciudadano? O ¿bien de consumo? Y en base a esta definición clarificar el rol de Estado de cara a la desigualdad existente en nuestro modelo económico social, que nos dice que todos los chilenos no están en condiciones de enfrentar la segunda opción, sin un Estado garante de una educación de calidad y gratuita para los más desprotegidos económica y socialmente, puesto que quienes están en el sector de mayores ingresos , al igual que los criollos de la época de la colonia, podrán siempre acceder a los colegios y universidades pagados o no ya sea dentro o fuera de nuestro territorio, situación que el mundo asalariado y de menores ingresos no puede hacer, y esto no es implementando un sistema de gratuidad para todos como se pretende hacer ver para excusar su implementación, sino como un sistema justo de calidad y que resuelva el ingreso a la educación en igualdad de condiciones a ricos y pobres y con una calidad adecuada a la potencialidades académicas de todo los ciudadanos, conforme a sus capacidades intelectuales y no a su capacidad de recursos económicos, en razón a que todos llegamos a este mundo en igualdad de condiciones , solo diferenciados en la calidad de la cuna que nos acoge, lo que no es signo de una diferencia natural ni menos divina.
Al término de esta crónica, se había concretado la segunda censura legislativa contra un ministro de educación en esta nueva democracia, bajo un manto de polarización política, propio de un sistema poco representativo, y en el que existen dos grandes bloques políticos, con muy pocos independientes, pero donde estos tienen un rol tal que de ellos dependen muchas aprobaciones legislativas, contentos unos , tristes otros, el Sr. Harald Beyer es hoy, pasado de la educación chilena, más su profunda crisis es presente y pendiente de solución.
Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
