“Tenemos que hacer planes para la libertad, y no
sólo para la seguridad, por la única razón que sólo la libertad puede hacer
segura la seguridad” (Karl Pooper). Nuestra
realidad material en que estamos, muy lejana a la realidad natural, que nos
debiera regir, como principio de vida y respeto tanto por el individuo como por
su entorno, nos tiene inmerso en un obsesión por la seguridad y el orden,
llegando a hacer leyes con nombre de identidad o sustantivos, Bustos, Zamudio,
Emilia, Hinzpeter, mi cabo, encapuchado, antiterrorista, con el fin de dejar
muy bien establecido y explicito el hecho delictivo, que al final hace tan
engorroso la aprobación del delito que salen ganando los transgresores , por
falta de pruebas o méritos de desaciertos en procedimientos, lo que a la postre
aceita más y mejor a costa de esta obsesión la puerta giratoria.
En nuestro país es paradojal, el hecho que esta
incertidumbre e inseguridad es el propio estado quien al propicia, toda vez que
lo transformaron las políticas militares de la dictadura en complicidad con
muchos políticos civiles, algunos de los cuales figuran en la primera línea del
poder de la actual “democracia”, que nos sacaron de un Estado garante del
Derecho a un estado subsidiario, reconocedor de libertades pero no de su
protección, menos aún garantista de su exigibilidad en torno al derecho.
Hoy este estado nos tiene inmerso en la
indocumentación, debido a su actitud soberbia y de poco entendimiento de
quienes lo administran y llevamos ya tres semanas en torno a un conflicto
laboral e institucional que viene de arrastre en nuestro Registro Civil e
Identificación, recordemos que en el corto plazo desde el 2010 a la fecha, se han
producido hechos de trasfondo delictivo, con la licitación adjudicada y dejada
sin efecto por Contraloría a la empresa que se había adjudicado la misma antes
que Safran Morpho, quien impugnara la fallida licitación y fuera beneficiada
posteriormente, cosa que daña la probidad de cualquier sistema y su
transparencia, por el hecho solamente de haber sido el impugnador quien se
beneficie directamente y sin haber declarado desierta la licitación y hacer un
nuevo llamado a concurso, creo que un Estado obsesivo por su seguridad en
ningún lugar del mundo se puede dar este lujo de poca transparencia , el que
incluso le costara el cargo al Director Nacional del Servicio en su momento.
Luego siguiendo con la política obsesa, se otorga a
la mayor maravilla tecnológica y de avanzada mundial, Safran Morpho, la nueva
cedula de identidad, una empresa francesa creada de la fusión de dos en el año
2010. Que cuenta con los supuestos mejores estándares en la fabricación de
documentos de identidad y pasaportes, cosa que no se pone en duda, puesto que
es una empresa ligada a la seguridad global espacial, naval y militar y a la
fabricación de chips y tarjetas card para la banca y el comercio global, con
plataformas de información que transponen fronteras y países y avanzan en la
globalización informática de las personas.
A nuestro país llego de la mano de las políticas
privatizadores, que afirman que todo los que huela a Estado es malo,
ineficiente y caduco lo que no lo hace merecedor de la confianza de la
ciudadanía, por lo cual en nombre de esa eficiencia privada, incorpora al
Registro Civil funcionarios nuevos “expertos” en detrimento de funcionarios
“antiguos”, con incluso mejores salarios y categorías en el escalafón, razón
por la que solicitan el aumento de los dos grados para todos los funcionarios y
quedar equiparados con los nuevos, cosa que daño la relación laboral del sector
,la que ya venía deteriorada por un serie de compromisos asumidos por el
gobierno hace cuatro años y que pese a ser firmados con la mano fueron borrados
con el codo, según lo expresara su Presidenta Nacional Sra, Nelly Díaz en
reiteradas declaraciones y que no habría porque no creerle.
A esto se agrega que en la modalidad “primitiva”,
el Registro Civil era una de las reparticiones que traspasaba más recursos de
ingreso directo a las arcas fiscales, con la nueva modalidad según denuncian
los funcionarios estos recurso ya no serían de administración directa, puesto
que serían traspasados a la multinacional que fabrica los documentos en Europa,
todo esto por lo “inservible” que se ha transformado el Estado ante la
profundización y avance de las bondades privatizadoras en las que tampoco se
considera a este Estado como garante y administrador de la información de todos
los chilenos, lo más increíble en nuestro medio e irrisorio es haber leído de
parte de un profesor universitario , en un diario local la descabellada
propuesta de reemplazar el Registro Civil por una plataforma informática que de
acceso a los usuarios por Internet a la vuelta de la esquina en cualquier cyber
ya que esto sería más económico y evitaría los paros, sin pensar en normas de
seguridad necesarias no obsesivas y la cautela de la información del usuario,
que si es necesaria y no de libre albedrío.
Pero que pasa con el usuario, que admirador del
boom tecnológico, ve lo poco que se informa de este nuevo carnet de identidad,
pero si ahonda mucho en el “perjuicio
ocasionados” que no es menor, pero que oculta una arista de mayor complejidad
aun y que solo a algunos que vemos “visiones” nos preocupa, más allá de tener o
no nueva cedula o pasaporte, tal vez por viajar poco o pertenecer al 50% de las
familias que gana menos de $ 280.000, que lo aleja de cualquier tipo de viaje
dentro o fuera del país, a pesar de su bonanza económica, o tal vez al 25 %
restantes de privilegiados que llegan a los $ 480.000. que tampoco viajan al
extranjero porque la banca, colegiatura, bencina y ratails los tiene con deuda
anticipada, pagando lo que el plástico les brindo en marzo, gastando el cupo en
septiembre y esperando que se lo amplíen en diciembre para pasar navidad y año
nuevo.
Como pertenezco a este grupo del 75 % de chilenos,
me doy el lujo de escribir, opinar y publicar gratis en cuanto medio me dé
espacio sobre esta y otras situaciones.
El fondo de este asunto y por lo que considere
explicar toda esta trama es la obsesión que nos lleva a estas situaciones, y
aquí viene el asunto, nuestra nueva Cedula de Identidad , trae incorporado una
serie de nuevas medidas de seguridad y su fabricación en policarbonato le da un
rango de durabilidad y seguridad que impresiona, subiendo a 25 los elementos de
seguridad, 12 son perceptibles a los sentidos, con elementos grabados con
láser, relieve táctil, sonido metálico al caer, elementos perceptibles a lupa,
lámpara U.V., rasgos biométricos de cara y dedos, código QR para mostrar su
vigencia, y lo más exclusivo casi para “chilenos” y pocos más, que seremos los
“conejos de indias” de la incorporación del Microchip Ideal Citiz la última tarjeta inteligente de Morpho que
será incorporada en nuestro nuevo documento de identidad, esta tarjeta está
diseñada para almacenar información de gobierno y comercio a nivel global, y
que tiene una serie de funciones, que facilitan la administración a través de
Internet de información de administración electrónica, administración comercial
y de Salud a través de información
cruzada que poseen los estamentos de gobiernos, los que siendo dependientes de
ideologías de turno que administren este Estado subsidiario y obsesivo por la
seguridad y carente de protección de las
garantías ciudadanas, ¿ quién nos garantiza el uso de nuestra información
privada? ¿Si este chips contiene la informaciones de salud, capacidad
financiera de las personas? Mucha de cual sobre todo en salud está protegida
por leyes de confidencialidad y algunas con leyes especiales como del VIH,
incorporada a las actuales 80 patologías GES-AUGE, que conocidas por ISAPRES ,
AFPs, Bancos y Aseguradoras, podrán discriminar personas en relación a sus
probabilidades de vida y riesgos asociados a su estado de salud.
La verdad que esta moderna modalidad nos tendrá
vigilados y disponibles del mundo globalizado, perdiendo definitivamente la
privacidad de nuestros datos, los que se podrán conocer el cualquier parte del
mundo, por cualquier tienda, cualquier banco, cualquier empleador que tenga
acceso a nuestro Chip Ideal Citiz y usarla para fines de buena o mala
intención, sin que ni siquiera estemos enterados , porque entre otras cosas
este chip inteligente puede ingresar a los códigos de inicios de sesiones de
plataformas virtuales, así que seguiré escribiendo hasta el vencimiento de mi
actual y caduca cédula de identidad.
Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
Comunicador
Social “Candidato a ciudadano con sentido común”