ELECCIONES PRIMARIAS O ¿LECCIONES PRIMARIAS?

“Según el senador Naranjo, los bajos niveles de participación y cultura política que exhibe Chile son una “tarea pendiente” de los partidos políticos  y sus dirigentes” (Dpto. de prensa del Senado, Valparaíso, 22 de noviembre de 2006).

El próximo 30 de junio de 2013, se realizaran en forma inédita, las elecciones primarias de los postulante a la Moneda, de las hasta ahora principales alianzas políticas, y de no mediar “sorpresas” y con todo el aparataje comunicacional a su favor, más el financiamiento a costa del Estado, posiblemente nos despeje las dudas sobre quienes serán los principales aspirantes a dirigir el País en los próximos cuatro años  a partir de marzo de 2014.

El duopolio político impuestos en los 23 años de imperio del sistema “binominal”, se conforma con convocar para esta instancia aproximadamente al 10% del electorado, cifrando los guarismos a nivel local en la movilización de alrededor 10.000 electores, cifra bastante paupérrima a la luz de una comuna de más de 100.000 electores.

Como ejercicio y difusión es apropiado al sistema de reparto y sirve para que solo se fije la atención en quienes monopolizan la representatividad ciudadana, gracias a la ley y opacaran con este ruido a los referentes alternativos de otras corrientes políticas emergentes, que serán apabullados antes de tiempo con eslóganes publicitarios, acarreos y otros ejercicios que estos “parientes pobres” de la actual política no pueden darse el lujo de despilfarrar, menos aun con apoyo del erario público, como en el caso de los “dos colosos” políticos que buscan mantenerse en el  ejercicio del poder, repartiéndose el 50% de los cargos a elegir a costa del 40% del electorado que representan en conjunto actualmente.

Es por esto que a través de esta “participación democrática abierta” denominada “elecciones internas”, solo servirán a las alianzas que co-gobiernan el país y se reparten el poder político en el ejecutivo y legislativo a “medias”, sacar “lecciones internas” para interpretar el comportamiento electoral de la ciudadanía, previo a la elección general de fin de año.

El gran riesgo y la debilidad que se quiere atenuar, con los análisis conformistas previos a estas “lecciones internas”, queriendo hacer creer que la baja participación que esperan de la ciudadanía, que apáticamente anuncia poco interés en el 30 de junio de 2013, será un éxito electoral anticipado a la fecha de elecciones generales, y que quien gane tendrá la carrera ganada a la Moneda en noviembre.
Ahora bien ¿cuál sería el interés de participar del ciudadano independiente, aquel que no milita en política?, ¿cuál podría ser el del abstinente consciente en las últimas elecciones municipales? El que llego al borde del 60% de electorado, sino fueron capaces de re encantar los líderes locales y territoriales al ciudadano vecino, que conoce  a alcaldes y concejales, ¿serán capaces de movilizarlos los candidatos impuesto al poder legislativo, por las cúpulas centrales?, llegando a ejemplos emblemáticos de políticos de arraigo regional a jugarse y torcer la mano del centralismo, puesto que de ambos conglomerados solo se valora el poder por imposición del dinero, del pedigrí político o la pertenencia a esta clase anclada en el centralismo de Santiago y la dinastía heredada a perpetuidad , monopolizando el derecho exclusivo a las candidaturas, cambiando lugares de residencia ficticia al distrito o circunscripción que les acomode postular y negarse a hacerlo, dando pasos al costado a regañadientes, si visualizan un resultado adverso, pero eso si dispuestos a seguir al “servicio público” en un futuro dependiente principalmente de “lecciones internas” del próximo 30 de junio.

El resumen real de la situación aquí planteada, hace pensar en una analogía con una propuesta de casi medio siglo atrás llamada el “consenso de Washington” o la “contrarrevolución democrática”. Que trajo en reacomodamiento político de América a través de los procesos militares, generando a su desgate cambios de gobiernos militares a civiles, con “democracias restringidas y vigiladas” como la nuestra y la de Perú, donde no se han producido cambios Constitucionales de fondo, solo cambiar para que nada cambie, haciéndose profundo en la nuestra el “consenso de las commodities”, para imponer un nuevo orden económico y político-ideológico, sostenido en el “lucro de privados” a través de nuestras materias primas y los bienes de consumo demandados, por esta potencia emergente en las puertas del “desarrollo” que se llama Chile.

Este crecimiento económico, que en la desigualdad distributiva llega solo a una pequeña clase social acomodada, a la que pertenece la “clase política chilena”, no puede estropearse, por ello que los principales referentes “mayoritarios” de nuestra política, piensan hacernos comulgar con “ruedas de carreta” , con la idea de que esta muestra de ejercicio democrático llamado “elecciones primarias” son el boom a las soluciones de los problemas de fondo , que en menor o mayor medida ambos quieren perpetuar y seguir usufructuando.

Eso sí, se juega con una arma de doble filo, esa arma es el fracaso de este proceso, que eso lo dirán la cantidad de chilenos que se atrevan a dejar la comodidad de su casa, solo por la opción del continuismo, que reflejan ambas opciones, si fracasan ambos se manifestaran “ganadores” ; puesto que nuestro sistema político ampara y hace de “minorías de electores”, “mayorías representativas” que no logran legitimar este proceso ni ninguno que se dé con el actual sistema, con una alta participación ciudadana; llegara quien lo logre a un gobierno de minoría y con el riesgo cierto de que la ciudanía apática, la que comulga con ostias no con rueda, despierte y pueda en el próximo escrutinio hacer contar otro cuento si inclinara la mitad de su masa a una tercera alternativa, que sea cual fuere diera un golpe de NOKOUT , a esta debilitada democracia, que en cifras reales podría gobernar un país con el 20% del electorado. Razón más que suficiente para mantener al SERVEL en una política de restricción a la participación ciudadana, a través de la disminución del número de mesas electorales, cambios de escuelas y fusiones de mesas, la no habilitación de mesas a los sectores periféricos, como en nuestra ciudad , donde solo el sector oriente; puede con su cantidad de ciudadanos “forzados” a movilizarse al centro para votar, inclinar la balanza; lo que por miedo ninguno de los dos “colosos” políticos reclama, esto entorpece y frustra más la participación y en nuestra cultura donde todo lo hacemos a última hora, muchos se enteraran a boca de urna que en su mesa donde votó antes ya no le corresponde votar. Pero esto no interesa, como tampoco en que un Servicio Cívico, que debe cautelar un proceso de elección universal de autoridades civiles; este dirigido, con todo el respeto que merece su persona, reconocida en medios académicos y civiles, pero formado y con una carrera militar durante una “dictadura”, nombrado Comandante en jefe con todas las leyes de amarre que esta dejo, este Servicio llamado  SERVEL este dirigido por un ex-general de ejército, demostrando al mundo que tenemos una “democracia cautiva” aun del poder militar.

Estas lecturas son las que dan un grado de incredibilidad a los procesos electorales que se nos avecinan, puesto que si existieron, tropiezos e irregularidades en la elecciones municipales, realizadas con “dos urnas” que podemos esperar de la de noviembre que es posible sea con “cuatro urnas” y ni pensar con la confusión de muchos que se preguntan si la primaria es obligatoria para todos y están aquellos que piensan y que de seguro a quien le convenga dará por hecho que votar en la primera exime de la segunda.

Ojalá me equivoque en mis apreciaciones, no por el bien de los políticos, sino por el bien de Chile, que no se merece la “lacra” que hace que “las instituciones funcionen”…pero no importando que lo hagan mal.

Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
Comunicador Social “Un ciudadano común ante un problema común”

LA ACTUAL CONCERTACIÓN: ¿ES UNA OPCIÓN DEL CAMBIO QUE REQUIERE CHILE?

“Una sola vez pasare por este mundo. El bien que pueda hacer y las gentilezas que pueda mostrar a mi prójimo debo hacerlas ahora”  (Sthepen Grillet).

Las coaliciones políticas que nos gobiernan en esta nueva democracia, generada a consecuencia de los cambios institucionales, amparados en nuestra actual Constitución Política, han puesto la premisa de observar el vaso con agua, unos se amparan en que tiene una plusvalía diferente, según lo percibamos, “medio lleno” o “medio vacío”, la brutal precariedad de mi intelecto, no logra descifrar, ni ha llegado a comprender cual alternativa es mejor, y lo que es peor no logro ver la diferencia de esta apreciación, puesto que lo único que me sugiere hacer una diferencia, seria el imposible de tener un vaso con líquido de la mitad para arriba y allí se percibiría lleno, pero la fuerza gravitacional me lo impide, por lo que en ambos casos comparados, por más vuelta que le doy al asunto, no dejo de tener un vaso a medio llenar, que de una u otra apreciación está sólo a la mitad, sin colmar su capacidad.

Esta premisa, recoge toda la verborrea, la semántica y el juego de palabras, de quienes nos han dirigido en estos 23 años de democracia “nueva”, demostrando que en ambos conglomerados de la política binominal, sólo se conforman con el vaso medio y ninguno se atreve a plantear llenarlo, sino que darnos la opción de conformarnos con la mitad y no atinar a querer disfrutarlo lleno, corroborando aquello que el “vulgo” considera “más de lo mismo por lado y lado”.

Heredado un modelo económico y político de la dictadura militar, con una desigualdad de ingresos amparada por la institucionalidad, con un ingreso mínimo equivalente al 30% del per cápita al despedirse el dictador y que en 23 años de democracia a involucionado y hoy está en un nivel menor del 27% , nos dice que esta desigualdad y las diferencias en este modelo económico se han ido profundizando, observando los ejes del deterioro social, marcado por la Educación, Salud, Trabajo y Previsión Social, no tenemos donde perdernos al apreciar el retroceso del Estado en cuanto a garantizar a sus ciudadanos, sus derechos, en estos cuatro ejes de la problemática social.

Ahora bien, siendo justos en el análisis, podemos decir que no es obra solo de este actual gobierno, el que sin duda ha profundizado la desigualdad, mediante freno, a políticas sociales, de vivienda, donde hay retroceso, la educación pública municipalizada está desapareciendo, la salud sigue igual rumbo y el Plan laboral impulsado en 1979, por José Piñera Echenique con AFPs incluidas, está dando muestra de su anunciado fracaso.

Pero los gobiernos anteriores (Concertación), que hoy sin un programa estructurado, sin propuestas de cambios reales y profundos que el modelo actual requiere en base a estas necesidades, también tiene una cuota y bastante grande de responsabilidad  en la actual crisis manifiesta, recordemos que la transición, con la “justicia en la medida de lo posible” y los cambios en “consenso”, paso de los cuatro iniciales años a perpetuarse en los veinte que ejercieron cuatro gobiernos, generando “cambios en continuidad” del actual modelo, profundizándose las privatizaciones, garantizando las ganancias a empresarios en caminos y rutas concesionadas, pasando Chile de ser una angosta y larga faja de territorio, a convertirse en dos fajas, con muchos lugares donde es hasta imposible comunicarse entre estas por varios kilómetros, por la ausencia de la famosas “caleteras”. La política laboral y previsional, no tuvo un ápice de variabilidad, continuando la pérdida de derechos colectivos en el trabajo, la asimetría fue profundizada en el ejercicio de los derechos laborales entre empleador y trabajador, la no promoción de hacer exigibles los derechos mínimos, sobre educación, Salud, trabajo y Seguridad  Social de la constitución chilena, que entraran en vigencia el 27 de mayo de 1989 y que Augusto Pinochet Ugarte el 28 de abril de 1989 dictara su decreto promulgatorio, tampoco se avanzó o se intentó la recuperación de ciertas normas derogadas , sobre derechos adquiridos, en un largo listado de garantias que regulaban las remuneraciones y condiciones de ciertos trabajadores, en áreas como la banca, la construcción, la locomoción colectiva y otras.

Donde sí se avanzó, pero en favor del sistema previsional, fue en el año 2002 en la aprobación del famoso esquema de multifondos, creado en febrero de ese año y compuesto por 5 tipos de fondos diferenciados, suponiendo que esta diferenciación en las carteras de inversión, los índices de variabilidad darían un mayor retorno de estos fondos y una mejor renta al trabajador, donde el afiliado puede cambiarse libremente de un fondo a otro, eso sí que para interpretar esta nueva y creativa modalidad el trabajador debe ser un “experto” en finanzas o dejarse llevar por los “consejeros” de la AFPs, que en el transcurso del tiempo , solo han dado perdidas a los fondos y si altas rentabilidades a las administradoras. Esto bajo la barita mágica dirigida desde el Ministerio del Trabajo por el Sr. Solari (P.S.) y amparada por la CUT dirigida por el Sr, Martinez (P.S.)

Si a esto le agregamos el cambio impulsado por Jaime Estevez (P.S.), que transformo el Banco del Estado de Chile, que fuera un pilar en la promoción de desarrollo de la industria chilena que privatizaron los “chicagos boys”, del campo chileno que producía alimentos, donde hoy , hay pinos y eucaliptos con tierras degradadas por estas plantaciones, y además como corolario , esta política bancaria impuesta, diera un zarpazo  del “puma” al poco dinero de los ahorrantes más humildes que tenía en su sistema, llegando incluso a transformarnos a muchos en deudores de cuotas por mantención de libretas, que en el pasado se premiaban por los años de antigüedad y siempre recibían un incentivo de reajuste, de la noche a la mañana, paso a ser un pecado tener dinero sin movimiento en este banco y a raíz de esta política bancaria, hoy deben devolverlos, lástima que sin ningún tipo de reconocimiento ni reajuste, que moralmente debieran hacerlo, por el atropello realizado, haciendo realidad que su nueva imagen estuvo perfectamente adecuada puesto que estos ahorrantes “quedaron pato”.

Estas son algunas de las apreciaciones, que me hacen dudar sobre si la Concertación es una alternativa real a los cambios requeridos, porque al igual que la frase que encabeza esta reflexión, ya pasaron una vez y no hicieron lo que podían haber hecho, sabiendo sí que a la actual Alianza gobernante, sólo le interesa mantener, amparar, justificar y profundizar este modelo económico, de no presentarse una alternativa diferente, que impulse los cambios que el país requiere, dudo que la apatía y la abstención opte sólo por el ofrecimiento del “mal menor”, cosa que ha sido la lógica de las elecciones anteriores.

Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
Comunicador Social “Un ciudadano común ante un problema común”