“Entre las muchas paradojas del mundo actual está
la reiterada pregunta de algunos latinoamericanos ¿Para qué integrarnos? En
verdad la verdadera cuestión es ¿Por qué no integrarnos? Cuando nos une la
historia, la lengua y sobretodo un futuro más pleno si lo enfrentamos juntos”
(Dr. Jaime Lavados ex-embajador de Chile ante la UNESCO)
Una de las grandes visiones que tuvieron los
españoles al conquistar el Nuevo Mundo de Las Indias, fue su visión geopolítica
de unidad en torno a las civilizaciones existentes, buscando cierta armonía y
unidad en sus divisiones políticas, creando los virreinatos, audiencias y
capitanías generales respetando en lo posible los asentamientos de los pueblos
precolombinos, creando el virreinato de Nueva España en base al Imperio Azteca
y con ciudad de México como su capital, ocupando América Central, Las Antillas
y la parte sur de Estados Unidos.
El Virreinato de Nueva Granada que abarcaba los territorios
actuales de Colombia, Venezuela. Ecuador y Panamá zona de explotación aurífera
y estratégica ante la piratería y que fuera Bogotá su capital.
El Virreinato del Perú el más importante por su
extensión, abarcaba. Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile y parte del Sur
Argentino, la Patagonia perdida posteriormente por Chile, donde Lima era su
capital.
El Virreinato del Rio de La Plata , que contenía a
parte Argentina, Uruguay, Paraguay , parte del Chaco Boliviano y del sur de
Brasil, extendiéndose algo por el norte a territorio chileno, con Buenos Aires
como capital y también estratégico ante las pretensiones de Ingleses y
Portugueses por las nuevas tierras.
Luego de la “emancipación” de la corona, los
libertadores y próceres de la independencia no tuvieron esta visión de unidad y
se dividió en continente en las actuales republicas y jamás se ha vuelto a
impulsar tal unidad, por el contario se perdió territorio al Norte de México en
favor de Estados Unidos.
La historia contemporánea ha tenido algunos
intentos de integración que han quedado en intentos o bien han sido torpedeados
en base a posiciones de sesgos
ideológicos que favorecen el domino extranjero principalmente el de
U.S.A. y sus aliados, ha pasado con UNASUR con objetivos fijados en 2008, sobre
desarrollo social y humano, interconexión regional, integración energética,
financiera y otros objetivos allí fijados entre otros el Banco del Sur y la
creación de una moneda común, luego el
2010 se creó el CELAC con el fin de integrar a los Estados Caribeños y
latinoamericanos, apareciendo en el año 2011 la genialidad de dividir UNASUR
por iniciativa de Alan García presidente del Perú, extendiendo su invitación a
Chile, Colombia, México y Panamá, todos con gobiernos de tinte ideológico
proclive al capitalismo de mercado y cuya estrecha relación comercial a través
de Mercado Integrado Latinoamericano (MILA) que opera en la famosa relación de
“cuerdas separadas” a pesar de la distracción y el desastre de La Haya,
integrando las bolsas de valores de Santiago, Lima y Colombia favoreciendo la
flotación del dólar y su reactivación , puesto que estas cuatro naciones reúnen
en 40 % del PIB latinoamericano y el 60% del MERCOSUR debilitando
potencialmente a los demás países, en la vieja lógica de dividir para reinar y
actualmente se siguen integrando países como observadores, como Uruguay,
Ecuador , Paraguay y otros.
Esta estrategia de la que el actual gobierno forma parte activa y promotora en los cuatro años de mandato, ha debilitado la opción de integración de América latina más allá de sólo tratados comerciales y efectos de ganancias en la balanza comercial que en el plano de la desigualdad distributiva existente solo favorece a los intereses comerciales , dejando de lado los intereses nacionales quedando solo estos en el berrinche y la pataleta del fallo de La Haya, el triángulo terrestre y el futuro pleito con Bolivia, que de verdad a los dueños de la riqueza y que las usufructúan no les va ni viene la soberanía de quien sea , mientras sus intereses estén protegidos.
Para coronar con la guinda esta torta falta un
ingrediente, que está a la mano y quiérase o no estos intereses trabajan en
favor de esa guinda, Una crisis de baja intensidad , bien cubierta y difundida,
confundida la opinión en lo que a la realidad se refiere, tienen más y difunden
más “los buenos” que “los malos”, nos pasó a nosotros con Allende, que sí que
era más peligroso, Chávez y Maduro juntos son lactantes como políticos en torno
a él, le gano al sistema con las herramientas del propio sistema, con las
urnas, con la Constitución sin cambios y con los votos y crecía su adhesión,
sobre el 40% en la última elección de marzo de 1973, de un 33% de la
presidencial, sí que era un peligro y lo lograron, por la fuerza y la traición
de los que juraron defender la soberanía e integridad del país, hoy es
Venezuela, Venezuela y su petróleo, Venezuela y el sueño loco de la unidad
latinoamericana, esa que existió en la colonia, con cuatro virreinatos que
podrían ser hoy cuatro países, si las mismas ambiciones no hubieran logrado la
desintegración como lo logran hoy y no digamos que no hay intereses ajenos en
derrocar a Maduro, porque esos intereses están basta leer lo dicho por el
Senador Jhon McCain “Hay que estar preparados con un fuerzas militar para entrar
y dar la paz a Venezuela y sobre todo garantizar y proteger el flujo de
petróleo a Estados Unidos, cuidando esos recursos estratégicos…”…para ello
sugirió “buscar apoyo en los países aliados de Estados Unidos en la región” mencionado entre ellos Colombia, Chile y Perú
para que una fuerza militar pueda impedir que Nicolás Maduro “destruya los
Derechos e intereses de Estados Unidos”.
Si esto no se juzga como intervencionismo, entonces
significa que toda la información desarchivada sobre el golpe de estado en
Chile y las injerencia de la CIA y el gobierno Norteamericano en lo que fue
parte de la Historia de Chile tampoco fue real y las situaciones acurren solo
porque los ciudadanos de cada país así lo determinan, la “Libre determinación
de los pueblos” debe ser eso algo que
los pueblos y sus políticos busquen, más allá del agravio, de la polarización
extrema, más allá de considerar que quien no es de derecha es comunista, o que
todo derechista es fascista, que quien no es ni uno ni otro es anarquista o quien
respeta el valor ancestral del pueblo Mapuche sea “terrorista” o “incendiario”,
es el entendimiento y la voluntad que falta para que nuestro hermanos
venezolanos salgan de la diatriba y logren un entendimiento entre ellos, pues
serán ellos quienes sigan conviviendo en su país, los intervencionistas van y
regresan y ojala no les pase lo que a nosotros , que luego del gran
desencuentro de hace cuarenta años, todavía no sanamos de heridas, todavía hay
sesgos de polarización y todavía menosprecio a muchos por el solo hecho de
pensar distinto, de ser de etnia distinta y últimamente por ser hasta de
nacionalidad distinta.
Para Tejemedios escribió:
ENRIQUE EDIS JARA RIVERA
CIUDADANO PENSANTE
SIN COMPROMISOS PARTIDARIOS