“Donde
hay educación no hay distinción de clases” (Confucio 551 A.C. – 478 A.C.
filosofo chino)
El 27 de julio de 1813 se crea la primera institución
educacional en Chile el Instituto Nacional, sufriendo un quiebre durante el
periodo de la Reconquista reanudando sus funciones en 1819 al amparo del Estado
naciente y la Patria Nueva. EL posterior acontecimiento importante se produce a
partir de 1860, con la promulgación de la Ley General de Educación, dando
inicio con ello a la formación de un sistema de educación pública, de carácter
nacional y gratuito. Motivado en acercar la educación a todo el territorio
nacional, sin distinción de sexo, ya que en décadas anteriores las niñas eran
excluidas del sistema, un segundo gran hito se produce en 1920 con la Ley de
Instrucción Primaria Obligatoria por cuatro años, elevándose a seis el año
1929, comenzando a construir un sistema de educación pública que atendía a la
gran mayoría de la población escolar, cuyo responsable era el Estado. Sin
embargo existían también establecimientos particulares que ayudaban a elevar la
cobertura y que recibían aportes estatales, sin embargo el financiamiento de la
educación se basaba en entregar recursos directamente a cada escuela cosa que
hoy no sucede y que es una de las alternativas ante la gran cantidad de
subsidios del sistema una posibilidad de mejorar significativamente su actual
calidad.
En
1965 se aumentó de 6 a 8 años la Educación Básica (obligatoria) y se aumenta la
cobertura de educación media incorporándose la educación técnica, para cubrir
un acelerado proceso de industrialización y la reforma agraria o modernización
campesina, convergen a su vez en un Sistema Nacional , los dos “sistemas
paralelos” existentes la de los primarios ligado a las Escuelas Normales y los
Liceos ligados a la Universidad, se flexibiliza el paso de la educación técnica
a la Universidad , aunque no supera la separación socioeconómicas de los grupos
que la componían manteniendo una visión elitista diversificando la educación
técnica para el mercado laboral y la científico humanista para la Universidad.
No podemos dejar de mencionar que en el periodo 1970 al 1973, EL 80% de los
recursos que requerían estas instituciones eran provistos por el Estado a
través de la Ley de Presupuestos y Leyes Especiales, se manifestó un
crecimiento anual de la matricula a la Educación Superior de un 24% triplicando
la cobertura de un 5% a un 15%, con la sola existencia de 8 Universidades con
sedes regionales que impartían la educación profesional y técnica. Hoy nuestro
sistema de educación superior cuenta con 60 universidades reconocidas y al
menos el doble de Institutos de Educación Superior.
LA
ESPADA DE DAMOCLES A LA EDUCACIÓN PÚBLICA.
En
marzo de 1979 se imparte una Directiva Presidencial sobre Educación Nacional en
que el Estado: “centrara el énfasis en la educación básica a cualquier costo
cumplirá su deber histórico y legal de que todos los chilenos, no solo tengan
acceso a ella, sino que efectivamente la adquieran y así queden capacitados
para ser buenos trabajadores, buenos ciudadanos y buenos patriotas.”
Producto
de la crisis de los años 80 la educación disminuye sus recursos en términos
reales en 1982, sin embargo la recuperación económica de 1986, no se traduce en
mayores recursos para el sistema educacional, tampoco se recupera el valor de
sus subvenciones y la educación pública gratuita, universal y de calidad,
desparece definitivamente como proyecto educacional en Chile, apareciendo de la
mano de entonces Ministro de Hacienda(1988)
Hernán Büchi, como asesor de su ministerio el Sr, Gerardo Jofré Miranda, economista PUC,
compañero de estudios de Don Sebastián Piñera Echenique en la UC, con su
documento elaborado y denominado “El Sistema de Subvenciones en Educación: La
Experiencia Chilena”. Estableciendo en algunos de sus párrafos. “Un sistema
basado en establecimientos particulares con fines de lucro, tiende no solo a
financiarse, sino a obtener el máximo aprovechamiento de recursos”(el dolor
pecuniario tiende a corregir vehementemente cualquier asomo de
irresponsabilidad) y en otro: “Debe admitirse que la educación subvencionada
será de calidad inferior que la pagada. Esta idea suena chocante, pero no es sino
la realidad en cualquier país del mundo” “La conclusión de este análisis no es,
en modo alguno, que la calidad de las escuelas subvencionadas deba caer, la
conclusión es que debe administrarse. No se puede ser siempre partidario de
aumentarla, porque se puede terminar al intentarlo, empeorándola a la larga”.
El
señor Gerardo Jofré, entre los años 1989 -2004 fue directivo del grupo español
Santander, vicepresidente del Banco Santander, Summa Bansander AFP,
Construmart, D&S, LAN, entre otros y en 2010 fue premiado por Michelle
Bachelet, nombrado Director de Codelco, siendo designado por Sebastián Piñera,
en el marco de la ley 20.392, como presidente de CODELCO, re postulando este
2013, con mandato vigente mayo 2013- mayo 2017, coincidiendo con las bajas de ingresos
de CODELCO al erario nacional y la denuncia de los trabajadores de la estatal
de manejos de endeudamiento excesivos, para producir su privatización.
Pese
a las directrices educacionales del Señor Jofré, el Estado sigue favoreciendo
la educación subvencionada particular con asignaciones de recursos, incluso
financiando infraestructura a través de la JEC impulsadas por la Concertación,
pudiendo obstar a las siguientes asignaciones según formula de financiamiento
compartido impulsado en 1993 por la Concertación: Subvención de Reforzamiento
Educativo, Subvención Pro-Retención, Subvención Anual de Mantenimiento,
Subvención por Internado, Subvención de excedentes, subvención EFA o ETEA, SEP,
Por Zona, además del financiamiento por JUNAEB y JUNJI y otras al igual que las
públicas, pero con la diferencia que una escuela Particular Subvencionada con
Financiamiento Compartido puede cobrar además hasta $80.000 por alumno sin que
esto afecte a la subvención regular de $ 58.018 más $ 5.768 si tiene JEC y
concentra Alumnos Prioritarios y $ 32.356 si tiene SEP, Situación que las pone
en ventaja frente a la “competencia” de las Escuelas Públicas (
Municipalizadas, recibiendo además estas asignaciones directamente del Ministerio de Educación a los Sostenedores.
CHILLÁN Y EL PADEM 2014.
Se
hace necesario considerar esta pequeña síntesis en la línea del tiempo de la
historia de nuestra Educación, en una forma somera para identificar las
distintas etapas que hacen de la educación pública como una responsabilidad de
Estado en sus inicios a una responsabilidad individual en un estado subsidiario
que no garantiza su acceso universal y gratuito ni su calidad, dejando solo en
manos del mercado su oferta y demanda en
torno a un negocio meramente lucrativo bajo el concepto de un bien de consumo
más, filosofía que la vemos mantenida y profundizada desde su radical cambio en
los años 80 , pasando por todas la administraciones de los actuales 24 años de
democracia que han actuado solo como administradores del sistema actualmente impuesto.
Veíamos
que un principio la Educación Pública, traspasaba directamente los recurso a
los establecimientos , hoy esto no ocurre , en su mayoría son traspasados a los
municipios en base a un patrón universal definido, sin considerar factores de
equilibrio, siendo lo mismo para municipios de mayores o menores recursos, de
estratos sociales altos o bajos, rurales , de pueblos o grandes urbes,
dependiendo a su vez del tamaño de la comuna, los DAEM, sus criterios de
contratación, su carga funcionaria administrativa, sus asesorías y gastos que
no son del todo trasparentes, en cuanto a los recursos con que se financian y
si estos son una carga importante que afecta la administración de los
establecimientos, o si se financian con los recursos que debieran traspasarse
solo a los educandos, o como fue en nuestra comuna los recurso SEP, derivados a
pagos previsionales, porque a las AFPs se le deben garantizar sus utilidades a
tiempo, mas no así a los alumnos a los que les estaba destinada dicha
subvención, independiente de que se hayan o no repuestos los dineros, la
irresponsabilidad e inmoralidad de sus desvíos existió.
Hoy
cabe destacar la actitud de dos concejales locales que auspician como paladines
del cierre o fusión de colegios municipalizados en Chillan, en un afán de
“cirugía mayor” predicada por el Sr, Marcenaro o su ya oleada fusión
patrocinada por el Sr. Vaccaro, presidente de la Comisión de Educación del
Concejo Municipal, pero de seguro ninguno de los dos ni tampoco su grupos
familiares dudo que sean beneficiarios directos del sistema público, lo que los
hace elemento de sensibilidad inapropiada ante un tema del que desconocen
factores importantes y que no le afecta en lo más mínimo la determinación que
impulsan , puesto que esto solo afecta al 24,9% de los estudiantes de nuestra
comuna, entre los que de seguro no se encuentran hijos ni pariente de autoridad
alguna, puesto que solo la dieta de concejal alcanza para la cobertura
pecuniaria de cualquier colegiatura de la esfera privada.
Por
otro lado tenemos a los concejales López y Sepúlveda, que defienden el sistema
público, negándose a su fusión o cierre, pero con un paupérrimo respaldo
político de la Nueva Mayoría, la que con dos diputados en ejercicio y en
campaña en nuestro distrito y circunscripción (Sr, Jarpa y Sr, Harboe), no han
respaldado a sus representantes en el concejo y lo que es más tampoco de la
“casa de todos” sale un propuesta alternativa a educación municipalizada de
Chilla ni de Chile.
Por
lo que queda como corolario que muy a diferencia de los países de la OECD que
nos jactamos pertenecer, e incorporarnos a su desarrollo, no visualizamos que
su gran mayoría, bordea su Educación Primaria un 90% de matrículas en escuelas
públicas, según datos de Education at a Glance, OECD 2011, mientras nuestro
país ocupa el último lugar con un 37,5% de medio nacional y nuestra ciudad con
un 24,9% según fuentes del Mineduc, por lo que se hace indispensables
transparentar los gasto de educación y sus déficit municipal , más allá de las
abultadas cifras que son exhibidas cada vez que se profesa profundizar un
modelo educativo de desigualdad, por parte de quienes deben desde las esferas
del poder proteger a los pobres ( perdón vulnerables), y no solo usarlos como
eslóganes de campañas.
Para
Tejemedios escribió:
ENRIQUE
EDIS JARA RIVERA
Comunicador
Social “Candidato a ciudadano con sentido común”