“La vocación del
político de carrera es hacer de cada solución un problema” (Woody Allen)
A menos de noventa
días de la próxima elección presidencial, de la elección de senadores y
diputados, las que están debidamente mal o bien normadas, asoma en una suerte
de improvisación de última hora, la elección de chilenos residentes en el
extranjeros y de Consejeros Regionales.
De la primera no
vale la pena preocuparse, puesto que como un saludo a la bandera o carta de
buena intención, no tiene una influencia determinada en la actual contingencia,
puesto que sería absurdo pensar que en el tiempo que queda de aquí al acto
eleccionario, se puedan elaborar los padrones en embajadas y consulados, para
que esto se haga realidad, por lo que tal iniciativa aparece a ojo de regular
inteligencia, solo como un téngase presente, el tema está presente pero la
voluntad no, puesto que esta nunca ha existido, principalmente por la
influencia del oculto izquierdismo marxista que existe aún en Europa, ya que no
han sido capaces de eliminarlo o absorberlo en sus propias institucionalidades,
en esto tenemos una ventaja enorme respecto de los países desarrollados, puesto
que hemos logrado neo liberalizarlos y tenerlos contentos en el reparto de
poder, que no les incomoda para nada a ex revolucionarios hoy, PPD, PS y PC.
Los Consejeros
Regionales (CORES), son tema de más preocupación, puesto que esto sí está
actualmente resuelto, al menos en cuanto a su elección popular, pululan por
doquier sus candidatos, algunos sobándose las manos, principalmente porque el
proyecto en trámite aun trae un posible incremento importante en sus
asignaciones o dietas de $ 600.000 a posibles $ 3.000.000 mensuales, eso si hay
que aclararlo CON DEDICACIÓN EXCLUSIVA, un esfuerzo noble para el servicio,
público, pero esto hace suponer que deberán residir en la capital regional o en
su defecto trasladarse a sus sesiones, lo que de seguro debe significar un
gasto adicional , como al igual si se ven en la obligación de habilitar
oficinas en las comunas que representan y así surgirán más dudas respectos de
sus funciones, atribuciones, las que no están definidas en su totalidad, puesto
que nadie sabe a ciencia cierta qué cambios traerá la ley al respecto, la que
se encuentra en la Comisión de Régimen Interno del Senado, sin que el Ejecutivo
le haya puesto aun urgencia a su tramitación. Situación que ha producido que la
Asociación Nacional de Consejeros Regionales (Ancore), a través de su
Presidente Don Juan Antonio Vejar, haya hecho un llamado al Gobierno y al
propio Congreso, para que agilice esta tramitación.
Poco es lo que se
ha podido saber respecto de esta iniciativa y de cómo será el traspaso de las
atribuciones del actual al nuevo CORE, en las 15 regiones del país, tampoco se
tiene definido a ciencia cierta sobre la presidencia de esta instancia, si
recaerá en un Intendente Regional designado por el Presidente o electo por la
ciudadanía, menos aún se conoce si esta “gran” cambio traerá algún viso de
descentralización del poder o solo será una instancia de no resolución y la
elaboración, planificación y financiamiento, de proyectos regionales dependa
exclusivamente del gobierno central y su asignación de recursos para áreas
determinadas por este.
Este panorama es
poco acogedor para aquellas candidaturas a concejeros que en forma responsable
quieran captar electores a través de
argumentos en los que pueden referirse a facultades y atribuciones en relación
a sus postulaciones, por lo que se diga o prometa en relación a funciones,
atribuciones, compromisos de gestión o presentación de propuestas de desarrollo
sectorial o comunal a costas del erario regional, no tendrá respaldo jurídico,
por lo que lo único que se pueda asumir es una relación de compromiso de apoyo
a sus territorios sin una retórica de compromiso político sobre tal o cual obra
y su gestión.
De perdurar este
panorama, que difícilmente de una óptima resolución legislativa, lo que surja
de este proyecto entrampado en sus inicios legislativos, no deja más que ver,
la actual precariedad de la clase política, que con esta acción, agrega más
apatía al elector, confusión y se generará una elección solo basada en amiguismo
y conocimiento personal, grados de influencia de los distintos candidatos,
poder económico y propagandístico, sin
poder el ciudadano juzgar propuestas de algo que en su gran mayoría no
entiende, que es y para qué sirve un CORE, menos sus funciones no definidas y
sus atribuciones, cosa que hace asegurar sin temor a equivoco que ambas
propuestas de legislar. Se encuentran hasta el momento solo revestidas de
irresponsable improvisación, falta de respeto a la ciudadanía, antojadiza
políticamente solo por el afán de hacer creer que existe una real preocupación
por el tema, y que esta va más allá del solo interés de agregar más gasto y
puestos de acomodo político, para dividirlo entre el actual duopolio político.
Lo que se puede deducir en la ausencia total de los 24 años de “democracia” de
formación cívica política a la ciudadanía por parte de los partidos políticos,
cosa que muy difícil se pueda reparar en los menos de 90 días de cara a la
elección de estos cargos.
Para Tejemedios
escribió:
ENRIQUE EDIS JARA
RIVERA
Comunicador Social “Un
ciudadano que a veces piensa”.