“Cuando
uno sueña en solitario, es solo un sueño. Cuando muchos sueñan juntos, es el
comienzo de una nueva realidad” (Hundertwasser).
La
derechización mimetizada de los bloques políticos de representación en nuestro
país y que detentan el poder representativo al amparo de una seudodemocracia
protegida, con sesgos de autoritarismo, presidencialismo extremo y centralismo
en el ejercicio del poder, con leyes de amarres, binominal y de
representatividad que protegen el duopolio y donde en ciudadano común y
pensante no tiene absolutamente ninguna posibilidad de generar ideas críticas o
de participar en el ejercicio del poder, ha surgido el descredito de los
partidos políticos, el desgaste de las filosofías del siglo XX, el desgaste del
capitalismo y el socialismo real, lo que tiene a la masa ciudadana en un
ostracismo y decepción que se traduce en que el 60 % de universo electoral no
participa en las elecciones y no les atrae la política, porque en el fondo ve
más de lo mismo, y adportas de un nuevo gobierno, sólo se percibe que los
grandes cambios vendrán aparejados y de la mano de los avances que otorgue la
mano de los grupos económicos alrededor del grupo Luksic, que se avizora como
el más fuerte espaldarazo empresarial al próximo gobierno de la Nueva Mayoría.
Para
el común de los chilenos esto no es más que un cambio meramente formal y en la
lógica del mal menor hacia los sectores sociales más proclives a las políticas
asistenciales que emanaran de la subsidiaridad del estado, según el nuevo
gobierno y el supuesto mayor énfasis social de las políticas públicas, pero en
ningún imaginario se vislumbra un cambio a la matriz filosófica del
neoliberalismo y menos aún buscar implementar una economía productiva por sobre
la especulativa, que agregue valor a nuestras materias y nos saque del
extrativismo y el consenso de commodities, sucesor del consenso de Washington,
que diera salida a las dictaduras latinoamericanas y la implementación de
gobiernos serviles a los fines de una economía globalizada regida y emanada de
las directrices del F.M.I.
Esta
situación nos pone a quienes no validamos las actuales políticas de Alianzas o
Nueva Mayoría, en el ojo crítico de quienes creen ser los dueños de la verdad
absoluta y no visualizan otra alternativa que no esté marcada por el duopolio,
por lo que todo lo que atente a sus principios surge como posturas de
“anarquismo”, puesto que ya hasta el marxismo revolucionario y el comunismo
están absorbidos y comparten el poder en la administración del actual modelo
económico político.
Es
bajo este clima que han surgido fuerzas llamadas “libertarias” que han
desplazado de las directivas estudiantiles y sociales a los referentes, de la
Nueva Mayoría y del P.C. en manos de combativa “Jota” representada hoy en el
próximo parlamento, entonces como en Chile todo tiene que estar identificado,
surgen de los derrotados o no considerados las consignas “anti-anarcos” como un
absoluto de identificación a quienes pensamos distinto del duopolio de poder,
endosando a su vez a este sector la responsabilidad de la abstención y no a su
propia incapacidad de generar propuestas nuevas que incentiven la participación
electoral en forma atractiva a nuevos electores.
Ahora
bien cabe analizar: ¿es realmente una muestra de anarquismo el comportamiento
de la ciudadanía abstinente?, para ello debemos tratar de identificar tal vez
que es el anarquismo, este se entiende como filosofía política y social , que
llama a la oposición o abolición de estado y de todo principio de autoridad,
jerarquía o control social, pero la indiferencia ante las vacías y ambiguas
propuestas electorales de candidatos que no dan en el clavo con lo que la
sociedad requiere no se puede encasillar como referente de este pensamiento,
menos si vemos cual ha sido el comportamiento de los referentes del anarquismo
y su actuar en la historia de la humanidad, el que está muy lejos de ser
apático e inactivo. De hecho nadie ha planteado desconocer ciertos principios
de autoridad o desobedecer a esta hasta hacerla caer, muy por el contrario,
esta mayoría apática, seguro que quiere cambios, seguro que tiene ideas,
aspiraciones, propuestas, pero no los canales adecuados donde expresarlas,
porque llanamente a nadie le interesa que piensa el que esta fuera del poder
político, al contrario entre más se pueda silenciar mejor, después de todo el
que esta electo aunque sea por un voto o por designación heredada de funciones
en quien tiene la autoridad, y como lo dijera un diputado recién electo en
Arica, a propósito del fallo de La Haya, que él no respondía consulta de los
pescadores artesanales, porque supuestamente estos no habían votado por él, el
absurdo del futuro legislador resulta evidente y de absoluta ignorancia, toda
vez que un fallo de tal magnitud afecta los intereses de todos los chilenos,
aunque principalmente a las seis familias dueñas de la pesca, sector que tal
vez represente al Partido Liberal por el que fue electo Vlado Mirosevic.
Seguramente
este año 2014, dependiente de lo que impulse el nuevo gobierno en torno a las
necesidades de cambios profundos reales e institucionales, pueda traer un
incremento de las fuerzas libertarias, que sin ser un reflejó de real
anarquismo, son más bien una expresión de independencia a la coaptación
política que han ejercido en el campo social y laboral los partidos políticos
de extracción “revolucionaria” que coludidos con el poder copan las directivas
de organizaciones laborales y sociales, pero sin una representación real y
menos aún con poder de convocatoria, relegándose sólo a las pequeñas cuotas de
poder que los cargos representan en base a la supuesta representación laboral,
gremial o sindical, pero que tampoco cuentan con un respaldo real de la
ciudadanía, la que aun frente a reales necesidades no opta por la vía de la
movilización o la expresión de descontentos masivos, como ocurriera en Brasil,
donde el alza del trasporte público produjo un descontento ciudadano que llevo
a plantear modificar la constitución política del país por parte de su
presidenta, sin embrago en nuestro país llevamos una década lidiando con un
fracasado e insoluble Transantiago , con una metrópoli de 8.000.000 de
habitantes que les da lo mismo la calidad del transporte público, como al igual
que las alzas abusivas de fines de semana largos y fiestas, que tampoco
incomoda a los millones de chilenos que siguen usando y entregando lucro a las
empresas usureras del trasporte de larga distancia, menos aún concebir una
respuesta masiva a la usura plástica de retails y de bancos, donde la
compulsión por la compra llevaba a los clientes de La Polar a comprar felices y
contentos en plena crisis de dicha tienda, incluso captando nuevos clientes de
créditos.
Estas
actitudes de sometimiento están muy lejos del anarquismo , con que se quiere
identificar a la ciudadanía que no participa activamente de las elecciones o
que de tanto en tanto manifiesta o escribe ideas ajenas a la mayoría del
pensamiento político institucional, encontrándome encasillado por amigos
personales en esta nómina de individuos , sin considerar serlo, seguiré
desarrollando un pensamiento libre, crítico y propositivo en base a mi
experiencia, análisis y estudios, que hagan la diferencia al continuismo
derechizador y el neoliberalismo que si basado en la anarquía y el poder de la
dictadura cívico-militar, destruyo un Estado de Derecho, destruyo los Derechos
Económicos, Sociales, Laborales, Humanos y Culturales, sin que para nadie eso
sí, fuera una expresión de anarquía, la imposición por la armas de una
Constitución ideada por Jaime Guzmán Errázuriz y una reforma laboral y social
impulsada por José Piñera Echenique, que nos tiene con aires de visión
libertadora una vez más, eso sí que esta nueva libertad emancipadora deberá ser
de la opresión y la dependencia económica que nos tiene sometidos y oprimidos
en un modelo que supuestamente protege la libertades, pero vulnera y tiene los
derechos olvidados.
Para
Tejemedios escribió:
ENRIQUE
EDIS JARA RIVERA
PENSANTE
LIBRE SIN COMPROMISO PARTIDARIO