Oficialmente
el día 10 de octubre de 1954, es fundado por Monseñor Rafel Larraín el
Instituto de Educación Rural, una fundación sin fines de lucro, reconocida por
el Decreto Nº 1502 del 16 de marzo de
1955 por el entonces Consejo de Defensa Fiscal, reconociendo actualmente en su
página oficial el ejercicio actual de su presidencia en el Sr: Enrique Hrdalo
Larraín.
Este
conocido I.E.R. en el mundo campesino nace como una de las tantas respuestas de
la Iglesia Católica Chilena al mundo rural de aquella época. Durante su vida y
desarrollo logra mantener vínculos y relaciones con instituciones nacionales y
extranjeras, entre ellas: MINEDUC de Chile, Ministerio de Agricultura de Chile,
Ministerio de Salud, SERNAM , FOSIS, SENCE, CONADI, INDAP Y La Fundación para
la Innovación Agraria (FIA), entre otros vínculos nacionales y del
extranjero podemos destacar de su propia
página: La Asociation Internacionale des Maisons Familiales Rurales de Francia,
La Internacional Catholic Rural Asiaciotion de Italia, FAO(ONU), PNUD, Agencias
de Cooperación y Gobierno Belga, Servicio de Cooperación Técnica y Social de
Alemania (DED),Instituto Interamericano de Cooperación para la
Agricultura(IICA), Gobierno de Luxemburgo, Unión de Productores Agrícolas de
Quebéc (UOA) Canadá y una organización de sigla (JICA) de Japón. Manteniendo
actualmente 15 establecimientos en todo Chile, en las ciudades de: Nogales,
Curimón, Talagante, Malloco, Hospital, Molina, Colin, Villa Alegre, Cauquenes,
Los Álamos, Puerto Saavedra, Huiscapi, Los Lagos, Remehue y Ancud.
En
marzo de 1989 en nuestra ciudad da inicio su funcionamiento el Liceo Agrícola
San Rafael, que no figura hoy ya en la lista oficial de los 15 reconocidos en
su página por el I.E.R. obteniendo su reconocimiento por parte del Ministerio
de Educación el 6 de junio de 1989, ubicada en la parcela 4 de la Colonia
Bernardo O´Higgins a 3 Km al poniente de la ciudad de Chillan, en el Km 400 de
la Ruta 5 Sur, contaba con una extensión de reconocidas 57 has de terreno,
donde se efectuaban cultivos en forma tradicional y con invernaderos, contaba
con frutales, lechería, bovinos, cerdos, ovejas, aves de postura, rubros donde
los alumnos aplicaban sus conocimientos y a su vez era aporten al sustento
económico del Liceo.
Hoy
luego de haber perdido parte de la filosofía de las obras “sin fines de lucro”
que se manejan con plena libertad de sus sostenedores a lo largo de todo Chile, sin mediar entidad
ni regulación legal en el manejo de sus bienes, luego de proceder a negociar y
vender 50 has de terrenos I.E.R. contrariando la filosofía de su fundador
monseñor Rafael Larraín y a su vez dejando sin sustento económico el normal
funcionamiento del establecimiento que hoy está en una crisis casi terminal de
no mediar algún tipo de intervención financiera.
Lo
que no es menos detestable es la actitud de los sostenedores que asumieron la
determinación de la enajenación de parte del predio y hoy emulando a Poncio
Pilatos, pero eso sí “sin dar la cara”, se lavan las manos y mantienen en
ascuas, a alumnos, apoderados y profesores, que muchos en situación de
desahucio, al amparo de la irregularidad, malas normas y prácticas laborales,
se los mantiene en la incertidumbre de una promesa escrita sin que medie
persona responsable alguna de que sus desahucios serian cancelados dentro de
los próximos 12 meses, siempre que firmen un finiquito donde se comprometan a
no ejercer reclamos posteriores.
Ojala hubiese en Chile profesionales con sentido de justicia en nuestro espectro judicial o investigadores con mayor acceso a la información, periodistas jugados que investigaran e informaran sobre esta situaciones, que rebalsan los límites de la salud institucional del país, puesto que por la fecha, la filosofía de la obra que hoy se enturbia de Monseñor Larraín, me atrevo a pensar en que posiblemente la propiedad de la parcela 4 de Colonia Bernardo O´Higgins pudo hasta haber sido adjudicada a título gratuito o a muy bajo valor y la plus-valía de esos terrenos hoy merecería al menos transparentar el valor de su venta, quienes la ejecutaron y donde quedo el dinero producto de la enajenación, que hoy tiene a Ñuble, con pretensión de ser Región, y sus pretendidos regionalistas en silencio ante la pérdida de un Liceo Agrícola, que bien podría dar sostenibilidad a una futura Región agro-alimentaria, tampoco dicen nada quienes en sus más de dos décadas egresaran de sus aulas y estén ejerciendo profesionalmente al amparo de los títulos otorgados, ausentes también quienes a menudo se quejan durante la cosecha y otras faenas agrícolas de la falta de mano especializada para el campo, también la comunidad educativa de Chillán en su conjunto, con su Colegio de Profesores y todos los colegas del mundo educacional ajeno y carentes de sensibilidad ante el conflicto de otros colegas de profesión, situación que hace recordar tiempos pasados, donde desde la ventanas muchos veían que llevaban al vecino, al joven, al trabajador, al cura, al pastor y tarde fue cuando reaccionaron…golpeaban su puerta y esa vez venían por él.
Para
Tejemedios escribió:
ENRIQUE
EDIS JARA RIVERA
CIUDADANO
PENSANTE
SIN
COMPROMISOS PARTIDARIOS